El Relato: Belcebú, sin saciar su hambre de destrucción
¿Sabes qué es lo que realmente me fascina de ustedes? Su ridícula e ingenua insistencia en creer que el mal es algo que se planea en sótanos oscuros o que requiere de sacrificios sangrientos a la medianoche. Qué soberbios son. No se dan cuenta de que el verdadero abismo no necesita arquitectos, solo necesita un…
